19 y 20 de diciembre de 2001
argentina
19 y 20 de diciembre de 2001
argentina
Personas de todos los barrios se reunían en plaza de mayo.
Eramos espectadores. Eramos protagonistas.
La concentración se hizo presente en el Congreso también.
Empezó el agite, los ánimos estaban a tono con el calor estival.
Gente de fiesta, sabíamos que algo pasaría, el aire estaba raro. Con mi amigo Juan yendo de acá para allá con su chata roja.
Algo estaba por comenzar.
Empezaron las corridas, los piedrazos a cualquier lado. Había un descontrol adolescente, una salida al recreo, un brutal recreo.
Del otro lado del recreo sonaron estruendos desconocidos para muchos. Solo la televisión sonaba así, en lugares lejanos. Muchos no entendían que pasaba, se les notaba en la cara. No había reacción. No había necesidad de empezar con la represión.
Mucha gente lastimada. Jorge Cárdenas era un desocupado más que miraba por televisión una manifestación espontánea. Llego con su hijo Martin a las escalinatas del congreso. Gritaban... - Argentina, Argentina. Fue herido entre las piernas. Por la espalda, con munición de plomo.
Compartíamos con Juan el sabor metálico de las corridas. Tratábamos de mantenernos cerca, pero los hechos nos llevaban a situaciones similares y distantes. Los ojos empezaban a picar con el gas lacrimógeno. Conseguimos limón, nos frotamos la cara y nos calmó.
La espontaneidad de la primera marcha del "Argentinazo" empezó a tener invitados conocidos, partidarios, estoicos.
Cacerolas, latas, todo servia para golpear. La multitud empezó a corear "que se vayan todos".
La bandera Argentina en el medio de la multitud. Los colores de las provincias unidas del sur.
A la madrugada del 20 de Diciembre nadie imaginaba las corridas, la caballería, la represión, los muertos.
Pasada la medianoche desplazaron las barreras de contención, empezaron a salir los carros hidrantes.
Mi chaleco quedo hecho jirones, no rociaban solo agua, había algo mas en el agua. Químico, corrosivo, irritante.
Nunca supe quienes eran, solo estaban entre la multitud, y haciendo lo que todos hacían, correr.
Empezaron nuevamente los gases.
Se hablaba de la renuncia del Presidente Fernando De la Rúa. El 19 de Diciembre, éste, decretó un estado de sitio que nadie acato.
El 20 de Diciembre cerca de las 20 hs. el Presidente Fernando De la Rua abandona la casa de gobierno en un helicóptero que llamo la atención de los que estábamos ahí.
Luego vinieron los cacerolazos de los viernes. Los ahorristas vimos cerrados los bancos que nos abrieron las puertas cuando depositamos.
Leon canta. "Justo ayer me di cuenta, que solo es cuestión de plata mientras diez ventanillas cobran una sola es la que paga"
Fueron menos ventanillas.
Los banqueros hablan solo de activos. Para ellos es cuestión de tiempo. Nosotros como pasivos volveremos a depositar. Muchos dijimos - nunca mas un banco. Hoy nos llegan los resúmenes de las tarjetas de crédito. Compramos nuevos créditos. Seguimos vendiendo el país.
Algunos lo pagamos con salud. Otros morimos de tristeza. Es solo dinero, decíamos algunos.
Somos ovejas.
Decidirme. Romper cadenas. Se que somos muchos, pero creemos en la comodidad. Siempre estamos conformes.
¿Será patológico?
Lloramos, nos abazamos, nos hacemos mejores amigos en un rato y solo por compartir el sufrimiento. De eso se trata. Hay un plan maestro.
Hay muchos intereses. Algunos medios de comunicación son solo fines de comunicación.
Volveremos con carteles rancios. Volveremos hacia las instituciones. Volveremos. Es cíclico. Cada 10 años pasa. Los militares. El dólar. La inseguridad será la bandera a teñir. Otra vez, la bandera del cielo y de las nubes de Billikien. Aquellos colores de la patria, de la "madre patria", esta por tener nuevamente el color rojo. El bendito color presente dentro del plan para matar naciones. Fagocitar naciones.
A este nene lo encontre mientras me trepaba al andamio del edificio frente a casa rosada. Queria fotografiar a los asistentes desde arriba. Cuando estaba bajando lo ví. - ¿Que haces acá?. Le pregunté. Me sente al lado y le acerque un puñado de caramelos ácidos, convidándole mis gustos. Agarro uno y me dijo que abajo no podía dormir, que estaba lleno de gente "boludeando".
Las marchas siguieron por mas de 3 meses. Cada vez éramos menos. Ésta es una de las últimas fotos que saque en esos días. Hoy cuando terminaba ésta edición agradecí el haber abierto el archivo de cuando era reportero gráfico. Las noticias no son noticias. Que fácil es derribar a un pueblo sin cultura se dice por ahí. Incultos no somos. solo somos vagos, conformistas, cómodos, haraganes, pasivos, perezosos, zánganos, huevones, holgazanes y demás sinónimos que encontre en internet.
La información es el poder.
Hoy tenemos una ventaja.
Empiezo.
Tengo mi cámara preparada.
Gracias por ver y leer.
Hernan Canuti
19 de Octubre de 2010