el restaurador
josé di ronco - alta gracia - córdoba
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josé di ronco - alta gracia - córdoba
Nunca mejor puesta la frase ¨ al calor del hogar ¨. Esa es la sensación vivimos en el domicilio de José Di Ronco, Pepe para los amigos, de 67 años, 33 para las chicas. La mañana era muy fría, pero los rayos del sol apuntaban exactamente al lugar elegido por José para contarnos su historia, como si estuviese protegido por un ser especial, o acaso por serlo él mismo. Luego de varias horas de charla, podemos afirmar que lo es.
¿De dónde es usted José?
Yo soy friulano, del norte de Venecia, provincia de Udine. Mi casita donde nací está a 8 Km. de la frontera con Austria y a 12 Km. de Eslovenia. Viví allí hasta los 7 años.
¿Viajó mucho?
Viajé al Chocón; a la Precordillera; a San Juan. Voy muy seguido a La Rioja, donde están los dinosaurios más antiguos y los más chicos del mundo, en la zona Ischigualasto y Talampaya. Río Negro y Neuquén tienen los herbívoros y carníboros más grandes. No quiere decir que no halla en otro lugar del mundo, sino que no se han encontrado todavía.
¿Qué estudios cursó?
Yo estudié geología en la Universidad de La Plata. Cursé hasta cuarto año. Tuve que dejar porque mi viejo no me podía ayudar con la plata. Yo vivía en Ezpeleta. Trabajaba y me iba bien, eso me ocupaba gran parte del día, entonces llegó un momento en que no estaba haciendo nada bien, ni el trabajo ni el estudio. Por consejo de mis compañeros dejé la carrera. Me decían que me estaba convirtiendo en un ¨ estudiante crónico ¨ y eso no es bueno para las ciencias exactas que avanzan muy rápido. Al demorar tanto en terminar, los conceptos aprendidos en el primer año, ya habían cambiado.
¿Cómo surge su interés por la paleontología?
Uno de mis profesores fue Horacio Camacho, titular de la cátedra de paleontología. Yo trabajé con él clasificando fósiles, más bien, moluscos. Luego viajé a Buenos Aires al Museo Bernardino Rivadavia, y ahí me enganchó, hasta que por trabajo vine a vivir a Córdoba.
¿Qué pasó cuando vino acá?
Tuve que abandonar los fósiles por un tiempo. Fueron 16 años en los cuales lo único que hice fue arqueología referida a los Comechingones. Asistí a clases de la Universidad pero no había interés en la cátedra por el trabajo de campo, así que estuve parado hasta que apareció el gliptodonte de Santa Rosa.
¿En qué año fue hallado?
Fue por el año 89, Don Pedro Teuchman es un alemán que extraía piedras, ripio y arena de río. El Alquiló un pedazo de campo a Astrada. Dos obreros suyos, padre e hijo, de apellido Rosales, oriundos de Alta Gracia se dieron con huesos. Al sacarlos, vieron que eran más grandes de los de cualquier animal. El hijo, que tenía estudios secundarios, le dijo al padre: ¨ mira viejo, a las vacas y los caballos los trajeron los españoles hace 500 años, esto es mucho más grande, tiene que ser mucho más antiguo ¨
¿A qué profundidad estaba?
Estaba a 6 metros del ¨ horizonte A ¨, que es la tierra negra.
¿Quién se hizo cargo de los fósiles?
Llamaron al Museo de La Plata, pero no obtuvieron respuesta, tampoco del Antropológico de la Universidad de Córdoba. Vinieron del Museo de Río Tercero, pero nunca se comprometieron a sacarlo, y Don Pedro necesitaba trabajar.
¿Teuchman detuvo la obra?
Sí, sí, detuvo la obra casi dos años. Eso no lo hace nadie.
¿Cómo llegaron a usted?
Mi señora, Rosa, mi eterna compañera, era Inspectora de Zona a nivel primario en las escuelas, con asiento en Santa Rosa. Le comentaron del hallazgo y ella les sugirió que me llamasen.
¿Se dedicaba a la extracción?
Es el primer fósil grande que he extraído. No es común que en el campo nos topemos con los restos fósiles de un animal entero. Además, es de los más completos que se han hallado, con la particularidad de las placas ventrales. Hay sólo tres casos en el mundo en que se hallaron estas placas. Las del primer hallazgo se perdieron, no se sabe dónde están. El otro caso es este y el tercero lo tiene mi compañero Adan Tauber en Córdoba.
¿Esto puede significar que se trate de una hembra?
No, no está aún precisado qué determina la diferenciación sexual en los gliptodontes. No lo determinan ni los dientes ni la cadera como en todos los mamíferos. La cadera de la hembra es más ancha, para permitir el nacimiento de la cría. En esta especie no se sabe determinar cuál es el macho y cuál es la hembra.
Sus dos nietos, Joaquín de 4 años y Rocío de 7 años, lo vigilan orgullosos. El más pequeño se acerca atraído por nuestro equipo. Todavía no comprenden la importancia del trabajo de su abuelo.
¿Les costó mucho sacar los restos fósiles?
Estaba en un lugar accesible. En cuatro días lo sacamos.
¿En qué posición estaba?
Estaba de cúbito dorsal. Tenía todos los huesos dentro del, caparazón estaba articulado. Ese gliptodonte fue trasladado por alguna crecida. No lo dio vuelta algún puma o un megaterio. Normalmente se los encuentra panza arriba y vacíos, porque el animal carnicero se lleva todo.
¿Y cómo lo retiraron?
Preparamos un bochón para el fósil completo. Vino una grúa de la empresa provincial de energía. Casi se da vuelta por el peso. Desde el borde de la barranca, debió estirar la pluma completa. Cuando se despegó del suelo, la grúa se levantó, quedó la parte trasera en el aire.
Corrían el riesgo que se caiga
Sí, hubiese sido un desastre. Don Pedro mandó buscar uno de sus camiones para hacer contrapeso. Ahí la grúa lo levantó bien y lo depositó en una camioneta. Se hundió de tal manera que ni los elásticos ni las cubiertas aguantaron. Las llantas tocaron el suelo. Yo les dije que no iba a aguantar.
¿Cuánto pesaba aproximadamente?
Eran mucho más de mil kilos.
¿Cómo lo solucionaron?
Don Pedro puso el camión. Colaboró en todos los aspectos.
¿Lo trajo a su taller?
No, la limpieza de los fósiles lleva muchos meses de trabajo, les dijimos que necesitábamos algo de dinero, porque todo es a pulmón, nadie te ayuda y nuestro trabajo exige mucho tiempo y dedicación. La municipalidad de Santa Rosa lo llevó a la estación de bomberos. Les propusimos hacer una especie de caja con corteza de árbol para protegerlo. Nos dijeron que no hacía falta, que ahí no entraba nadie. Ese verano vino una crecida inmensa que inundó la margen derecha del Río Santa Rosa. Evacuaron 60 personas y las llevaron a ese galpón. Lo hicieron triza. Rompieron el yeso, sacaron placas, pisotearon todo. Luego me di cuenta que faltaban huesos.
¿Cuánto tiempo estuvieron los fósiles ahí?
Casi un año y medio, hasta que se decidieron que hagamos la restauración, cada tanto mandaban algo de plata. Yo venía de la fábrica y me ponía horas y horas a limpiar los fósiles. Acá tenés que tener mucha paciencia. Cada capa de tierra que cubre el fósil es información científica.
¿Demoró mucho?
Casi un año de trabajo.
¿Luego?
Lo llevé hasta Santa Rosa. Querían ponerlo en la Capilla Vieja, que es un museo histórico. El cura no lo quería. Había que romper un altar para que pase. Estuve cinco horas hasta que decidieron dejarlo en la oficina de turismo. Próximamente se inaugurará un museo. Ya me llamaron para que los ayude a trasladarlo.
Será ese el momento en que éste primitivo mamífero vuelva a ser protagonista de los suelos del valle.
josé di ronco
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En noviembre de 1992 la Municipalidad de Santa Rosa de Calamuchita encomendó al Centro de Investigación Histórica Huasi-Ctalamochita el fósil. La tarea de restauración del material paleontológico fue encomendada al Instituto Paravachasca de Alta Gracia, provincia de Córdoba. Este estaba a cargo del profesor Victor Martín y el idóneo José Di Ronco. ¨Pepe¨ nos recibió en su casa. Conozca el árduo trabajo de este centinela del pasado. Sepa cómo se reconstruyó el fósil más grande hallado en el Valle de Calamuchita.
¿Cuánto gana Pepe?
Nada. A mí me mantiene la Rosa, con su jubilación. La mía todavía no salió. El problema es que no es barato el tema de la extracción de fósiles. Acá se encuentran mucho en las barrancas de los ríos, entonces tenés que armar unos caballetes, poner un par de andamios, la resina, la fibra, el combustible. Todo eso me lo banca Rosa, y a veces encontramos algo, trabajamos todo el día, dejamos todo armado y cuando vamos al otro día está todo roto o se robaron los andamios. Nos ven trabajar de día y a la noche tratan de robarlo, pero para sacarlo hay que saber. Y si no pueden sacarlo, lo rompen todo. El tráfico de fósiles es terrible. Mi mujer ya me dice: ¨ el próximo que encuentres te vas a tener que quedar en carpa ¨ cada tabla te sale $150.- y algunos trabajos nos llevaron semanas y terminaron destruidos.