rally mundial - córdoba - 2006
argentina
rally mundial - córdoba - 2006
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Año a año se suman más adeptos y las carpas van mejorando en su organización. “es increíble”, dice Pablo, que vino desde Buenos Aires especialmente, invitado por amigos de Santa Rosa. “cuando mis amigos me decían que no había lugar en los cerros, los trataba de chamuyo, y realmente no entraba un alfiler”. Julian, Pelu y Coria son tres amigos que vienen, como muchos más, desde Rosario, “no hay nada que suspenda el viaje. Vinimos en caravana desde la cancha de Central, éramos como 30 autos”.
Desde la noche anterior a cada prime, centenares de carpas se unieron con una sola idea. Pasarla bien. Fernet y asado es la receta. Claro que esta misma tiene mil variables, una por cada fogón. Pero las rondas son las rondas y ya sea en media botella de coca, o en jarrito de aluminio, el sabor es el mismo.
El helicóptero de la organización avisaba que despejen la ruta. Nadie frena.
Sébastien Loeb, defensor del título, pasó con postura conservadora y el manual de piloto bajo el brazo. Más cerebral que pasional, le alcanzó para ganar la vigésimo sexta edición del Rally Argentina.
Todavía suenan en nuestros oídos esos fierros calientes, los cuales se hacen esperar mucho tiempo, pero tal vez eso sea lo mejor. De esa manera, se los disfruta mucho más al verlos aparecer a toda velocidad sobre esas curvas pedregosas.
Perez Companc y su copiloto José María Volta, pese al inconveniente con el tren delantero que los obligó a partir en el último lugar, pasaron con seguridad y firmeza, mostrando que cada vez están más adentro del Rally Mundial.
Cada circuito sintió la potencia de los autos que, como no podría ser de otra manera, dejaron sus huellas tanto en suelos serranos, como en nuestra memoria. Los volantes argentinos también dijeron presente, mostrando la misma pasión que la gente, que los alentó en cada curva, haciéndoles sentir su apoyo. Villagra fue uno de los mas aclamados por los locales. Da gusto ver el crecimiento de nuestros pilotos. Esperemos que sigan obteniendo el respaldo necesario para mantenerse en esta categoría, la más espectacular del automovilismo.
Ya pasó el Rally 2006. Es imposible describir con palabras ese electrizante y multicolor desfile de fierros. La sensación que nos queda es de nostalgia y adrenalina acumulada en la retina. Una vez más el rally en Córdoba fue una fiesta. Miles y miles de personas apostadas en los cerros, rugiendo a la par de esos terribles motores. Este suceso de interés mundial libera la ansiedad de los tuercas, que se viene acumulando desde meses atrás. No es novedad que el evento junte tanto público.
El ídolo indiscutido, ovacionado en cada prime, Petter Solberg, pasó como un tren, descuidándose de las incontingencias del camino, devolviendo al público todo el cariño recibido, con entrega total por el espectáculo. Ese Subaru azul, ya marca registrada del noruego, rompió el suelo de cada prime.